¡Que no estamos tan mal!

25 Ene

Primer día de clases. Este día cambia mucho, dependiendo de nuestra edad, sobretodo. Recuerdo los primeros años, en infantil o en primaria, que para nada querías volver a empezar. Durante las vacaciones de Navidad te lo pasabas tan bien… y encima no te dejaban nada de tiempo para disfrutar de los regalos de reyes. Más tarde, compensabas esa tristeza con la alegría de volver a ver a la gente de clase, que al fin y al cabo, con muchos ya llevabas la mayor parte de tu vida, y tenías ganas, lógicamente. Ahora, como universitario, tengo algo más de tiempo para disfrutar los (cada vez menos) regalos, aunque, eso sí, entre exámenes.

El caso es que ahora, nos encanta empezar las clases. Obviamente no dejaríamos de lado algo más de vacaciones; pero esa “Semana Blanca” que al parecer en otros años y otras universidades existía, ya parece una más de esas estúpidas leyendas urbanas. Digo que nos encanta, porque vivimos en un mundo en el que nos encanta lo nuevo -menos todos esos programas que desgraciadamente (o gracias a dios) apenas pasan de su primera o segunda emisión- y tener asignaturas nuevas y profesores nuevos nos da algo de curiosidad.

Hoy comenzamos con Métodos de Investigación Periodística y Televisión, y fue en esta clase en la que, durante las presentaciones, debíamos comentar (además de los datos útiles para otros asistentes) por qué nos gusta o no la televisión. Yo dije mi opinión sincera que aproximadamente fue: “Hay tanta basura en la televisión que lo que espero de esta asignatura sea aprender a hacer algo de tele de la buena”. Y en esto venía pensando yo, ya terminadas las clases, de vuelta a casa. Pero, ¿por qué a la gente le gusta la telebasura? ¿Acaso no ven cómo les atonta las mentes? Porque esta es la única razón por la que existe y va cada vez a más: porque la gente la ve.

Pero tampoco hay que desanimarse, me gusta por ejemplo el positivismo de algunos periodistas. El de Andrés Rodríguez, director de Esquire, en su pequeño artículo de opinión del número de febrero, o el que expresaba Iñaki Gabilondo en Buenafuente apenas hace unos días. Porque este mundo no se nos acaba; porque los periódicos, como la radio en su día, no morirán; porque (seamos algo cínicos) los momentos de crisis han sido los mejores tiempos para el periodismo o la cultura. Veámosle el lado positivo a las cosas; como decía el Señor LaPorta: “¡Qué no estamos tan mal!”

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2 comentarios to “¡Que no estamos tan mal!”

  1. vtstarkey enero 25, 2011 a 7:58 pm #

    LaPorta? xD

    Di que si, que al final eso de las crisis (en todos los campos) no son tantos los propios hechos sino la histeria y decepcionismo que se instala en las personas.

    Buen post! 😉

    • Alberto Órfão E Vale Tabernero enero 25, 2011 a 8:03 pm #

      Es que en nuestro país nos encanta eso del catastrofismo; solo hay que ver a Piqueras, años y años dando la tabarra con el fin del mundo.

      Lo de LaPorta fue una frase que tuvo mucha repercusión, no se si te acordarás de aquel mítico “¡Al loro, que no estamos tan mal!”.

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